El boxeo combate la exclusión infantil en el barrio de La Palma
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(LA OPINIÓN DE MÁLAGA) Jesús Rodríguez, ´Chule´, de 37 años, está luchando con todas sus fuerzas “para que se vea un rayito de luz en la oscuridad”.
Gitano y vecino de La Palma-Palmilla, ´Chule´, como le conocen en el barrio, cuenta que estuvo metido en el mundo de la droga y que fue a la cárcel, “pero el deporte me salvó y Dios me sacó de la oscuridad”.
Su vida pasada ha quedado atrás, ahora, con la ayuda de su mujer, amigos y voluntarios, preside la ´Asociación para la Integración de la Comunidad Gitana Palma Palmilla´, luchando por sacar de la calle a los más pequeños del barrio.
Por eso, hace tres años y medio decidió montar un taller de boxeo, que se ha convertido en un éxito entre los más pequeños, los más vulnerables. “A los niños que están mal yo les saco el odio, lo malo que tienen. Aquí se desfogan y les sube la autoestima”, explica.
Desde los 4 a los 16 años tienen las puertas abiertas al deporte y un buen número de actividades, “pero para venir aquí tienen que ir al colegio”, precisa Chule.
Las instalaciones se encuentran en el centro ciudadano ´26 de Febrero´, en la calle Francisco Carter. José Carlos Jiménez, de 12 años, es uno de los más de cien niños que utilizan las instalaciones. Vecino de La Virreina, lleva tres meses acudiendo y mientras sigue las indicaciones de los entrenadores, asegura que cuando sea mayor “me gustaría dedicarme al boxeo”.
Luis Rodríguez, a su lado, lleva sólo una semana. “Chule me dijo que me animara a boxear y si veo que me va bien, me quedo”. Antes hacía ´full contact´ y ahora acude a diario a ejercitarse, “aunque sea una horilla”, señala este joven.
“Este es un centro que les pilla muy cercano, además los niños tienen para merendar todas las tardes, pintar y ver los dibujos. Aquí hay respeto”, explica Jesús Rodríguez, ´Chule´.
La asociación también cuenta con un gimnasio con numerosos aparatos que está lleno, esta vez, de jóvenes. Uno de ellos es Víctor Sánchez, de 29 años, que tuvo un grave accidente de tráfico y llegó a estar en coma, pero ahora, en el deporte ha encontrado una salida. “Esto me encanta, me voy a comprar guantes y un protector en mi cumpleaños”, adelanta.
La labor de ´Chule´ no se queda en el deporte. En el vestuario guarda los zapatos y la ropa que va encontrando o que le entregan. “Algunos niños llegan descalzos”, afirma. Jesús Rodríguez también está apoyando a drogadictos del barrio a buscar una salida con estos talleres.
Sin embargo, el creador de este esperanzador proyecto confiesa que se siente discriminado, y pone el ejemplo de los 50 vasos de plástico que pidió al distrito municipal para la merienda de los niños. “Al final tuve que pagarlos yo”, advierte con tristeza. Desde hace meses, espera además en que se haga realidad la promesa del alcalde, que le aseguró que le daría nuevos aparatos para practicar boxeo. “Lo que hay lo he ido consiguiendo yo”, señala.
La asociación cuenta con la inapreciable ayuda de voluntarios, y de colectivos como Bancosol y Osah, entre otros, pero ´Chule´ quisiera más colaboración de las administraciones. El concejal de IU, Antonio Serrano, que visita las instalaciones pone un ejemplo del poco apoyo: “No está garantizado por escrito el uso de las instalaciones. Cualquier día a alguien se le cruzan los cables y van a la calle”. ´Chule´ sigue peleando por el barrio en que nació enseñando a pelear con juego limpio.














